The Life and Work of Richard E. McDorman
Friday March 24th 2017

Translation of Pura López-Colomé’s “Agua”

Agua
Pura López-Colomé (Mexico, 1952 – )

1
Ha comenzado a nevar.
Copos,
agua
que hiere de golpe.
Se posan candentes
sobre mis temores.
No resbalan.
Se han clavado como espinas
de una corona de oro.
Como raíces.

2
Cuántos pies han pasado por aquí
sin hollar
gozo y contemplación,
un mismo tiempo:

Cuesta arriba,
alcancé a ver los despojos
del narciso.
Todo era azul desde ese punto
hasta el final.
Alenté un deseo:
no el avance, ni la cima helada
ni la calidez del cielo.
Sólo el oleaje
sin celda o libertad,
sólo el oleaje.

3
Tu población de fuego
me vio volver,
sus seres en constante movimiento,
su mensaje.
Todo se sentía disuelto
en una capa densa,
el mar aquél.

Noté que comenzaba a replegarse.
Alargué el brazo.
Mis dedos anhelaban mojarse apenas,
como en una pila antigua,
bautismal…

4 / Mar abierto
El mar hizo de mí
una madreperla consagrada,
una vasija llena de algo
que se va
o simplemente se evapora
a ritmo propio.
Flor aguamarina,
olorosa a sal
y húmedos abrazos
entre una vida y otra,
sin orillas.

5 / Mar adentro
Te vi a lo lejos, desde muy lejos,
pero no yacías en la barca,
el horizonte.
Caminabas, escondiendo
algún destino.
Tu expresión
me era inconfundiable.
Tu manto de azafrán,
una urna viva.
Creí que me llamabas.
Pasé los dedos por tu piel
deseando guardarla
en la memoria del corazón.
Entre la niebla,
tus párpados temblaron
al sentirme.
Y yo también.

La rosa de los mundos giró
hasta secarse. Se hizo luz.
Ni una lágrima en sus pliegues.
En su centro fresco,
tu ojo espeluznante,
lleno, por primera vez,
de una ternura incontenible.
Acababas de morir,
aurora,
en la noche
de mi cuerpo.

 

Translation by Richard E. McDorman
© 2011-2014

Water
Pura López-Colomé (Mexico, 1952 – )

1
It’s begun to snow.
Snowflakes,
suddenly-wounding
water.
They land white-hot
upon my fears.
They do not slide away.
They’ve stuck like thorns
of a golden crown …
like roots.

2
So many feet have passed
through here
without trampling
joy and contemplation
all at once:

Uphill,
I could see the remains
of the narcissus.
Everything was blue from then
until the end.
I held onto a desire:
not progress, nor the frozen mountaintop,
nor the warmth of the sky.
Just the waves
without bondage or freedom,
just the waves.

3
Your people of fire
saw me return,
their beings in constant motion,
their message.
Everything felt dissolved
in a dense layer,
that yonder sea.

I saw it start to ebb.
I extended my arm,
my fingers straining, longing to get wet,
like in an ancient baptismal font …

4 / Open sea
The sea turned me into
a sacred mother-of-pearl,
a vessel full of something
that goes away
or simply evaporates
at its own pace.
Aquamarine flower,
fragrant of salt
and moist embraces
between one life and the other,
without shores.

5 / Out to sea
I saw you in the distance, from afar
but you weren’t aboard the boat,
the horizon.
You were walking, concealing
some destination.
Your expression
was unmistakable to me.
Your saffron cloak,
a living urn.
I thought you were calling me.
I ran my fingers across your skin,
longing to store it in
my heart’s memory.
Amidst the fog
your eyelids trembled
at my touch,
as did I.

The rose of the worlds spun
until it withered. It became light,
without a single tear among its folds.
In its cool center,
your terrifying eye
filled with an uncontainable tenderness
for the first time
You had just died,
dawn,
in the night
of my body.

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